El mensaje que se lee en el encabezado de esta nota pertenece al fundador del movimiento Comunión y Liberación, el padre Luigi Giussani (1922 – 2005), y parece muy apropiado para reflexionar sobre este momento del año en el que nos encontramos con nuestros seres queridos en busca de pasar un momento de paz y alegría.
Más allá del reencuentro con aquellos a los que no vemos tan seguido y de la excusa de la cena de Navidad y año nuevo, es un momento para agradecer por todo lo bueno que nos ha regalado Dios y para pedir fortaleza y fe para todos aquellos que no están viviendo un presente agradable.
Este movimiento católico, de presencia internacional, trabaja todos los días del año también en Santa Fe con actividades caritativas, escuelas de comunidad y un gran número de obras que buscan hacer cosas concretas por el prójimo.

Comunión y Liberación es una propuesta educativa en la fe cristiana que establece una forma concreta de vivir en comunión, mediante gestos y contenidos que favorezcan el acontecimiento de una presencia nueva en el mundo. Es actualmente un movimiento eclesial reconocido por el Vaticano.








