Periodismo de veras

domingo, 31 de mayo de 2026

La farsa socialdemócrata y la participación ciudadana (parte 3)

Los vicios del típico político argentino no permiten que la gente de bien pueda participar en política. Las víctimas del sistema nunca pueden acceder a dictar las normas que los protejan de estos individuos, y son sometidas a un maltrato denigrante por parte de referentes y punteros, puestos a dedo por algún jefe político de peso.

Hemos explicado en las partes unodos de “La farsa socialdemócrata y la participación ciudadana”, como la ausencia de equipos técnicos dentro de los partidos políticos debilita la posibilidad de que los ciudadanos de bien participen en política. De hecho, si ni siquiera existen partidos políticos que al menos funcionen como la ley manda, mucho menos podemos pedir que éstos abran sus puertas a aquellas personas que tienen algo de sí mismas para dar. Todo lo contrario, las personas educadas, responsables y trabajadoras serán maltratadas por el/la referente del partido, que contará para ello con dos o tres laderos de pocas luces, que impedirán la creación de un ámbito propicio para el trabajo por medio de todo tipo de artimañas.

Estos punteros, algunos con título universitario, generaran un medioambiente tan tóxico, rancio y maloliente que consigue eyectar de ese ámbito a los ciudadanos que se acercaron para colaborar de buena fe, con activos intangibles como el conocimiento, y/o experiencia laboral. La idea de estos sujetos es usar a esa “militancia fugaz” para la fiscalización de una elección, no más que eso. Después, “el público se renueva”, y caerán otros.

Ahora bien, si lo que trae el sujeto es plata para la campaña o “contactos”, o sea algún apellido reconocido, pues a ellos se les dará lugar. No harán absolutamente nada de lo que dice la carta orgánica del partido, pero allí estarán. Tendrán su lugar. Después de todo, las personas con inteligencia para buscar soluciones son un verdadero problema, porque hacen preguntas incómodas, y eso pone en evidencia la escasa estatura moral del / la referente y sus punteros. Así que mejor que se vayan cuanto antes. Si permanecen, los punteros corren peligro de perder su espacio y no podrán aspirar ni a integrar una lista de precandidatos a concejal. Así de mezquino y mediocre es el ámbito de la militancia política en la ciudad de Santa Fe. No hace falta decir que lo que pide a gritos el vecino de a pie, es otra cosa. Hablamos de valores.

Como organización, los partidos políticos deberían poner énfasis en los pasos previos a toda acción política, y desarrollar la cultura del bien ser y el bien hacer para lograr el bien estar que permitirá a la militancia lograr el bien tener. Es el camino hacia la calidad humana.

Esto es importante ya que somos testigos de que, en nuestro país, donde se han perdido los valores, muchos quieren llegar al bien tener saltando todas las etapas, sin escrúpulos de ningún tipo y lo más rápidamente posible, llegando a la situación actual donde algunos pretenden obtener de la política réditos inmediatos si poner nada de sí. Necesitamos gente predispuesta a dar, en primer lugar.

Algunas pautas del comportamiento que se requiere para lograr un clima de trabajo político saludable pueden puntualizarse utilizando una metáfora futbolera:

  1. No correr todos atrás de la pelota. Cada cual tiene su rol y responsabilidades: Cuidarlos.
  2. Para jugar el domingo hay que ir a practicar durante la semana.
  3. No pretender estar siempre donde enfoca la cámara (o pateo el córner o voy a cabecear, las dos cosas, no se puede).
  4. Si me citan para jugar el domingo y no puedo ir porque surgió algún imprevisto: AVISAR.
  5. Si no pude avisar: PEDIR DISCULPAS AL GRUPO / EQUIPO (y aceptar las consecuencias).
  6. Si un miembro del equipo le sale algo mal, se lo alienta para que siga. No se lo critica, ni mucho menos se lo insulta.

Debemos tener en claro que cualquiera se puede equivocar. Lo que hace la diferencia es la actitud que uno toma cuando queda en evidencia que se equivocó. Esto no suele aplicarse en absoluto, puesto que el/la referente y los punteros están pendientes de los errores de los demás, o sea de la gente que trabaja, porque poner esos errores de manifiesto y exagerarlos groseramente es lo que les permite mantener ese insignificante estatus obtenido gracias a la bendición (a dedo) de un jefe político de gran peso.

Resumiendo, para lograr nuestro propósito de rescatar la Argentina, la sociedad debe establecer un nuevo sistema de valores como el siguiente:

NUEVO SISTEMA DE VALORES PARA LA ACCIÓN POLÍTICA

Mejora del Nivel de Vida de las Personas

Trabajo en Equipos Técnicos

Calidad Organizacional

Participación Ciudadana Activa

Compromiso

Justicia

Nosotros desde la ciudad de Santa Fe, debemos impulsarlo y aplicarlo en la acción política, buscando mejorar el nivel de vida de las personas a través del trabajo en equipos técnicos que promuevan el concepto de calidad organizacional, permitiendo una participación ciudadana activa basada en el compromiso, y apoyado en la justicia como pilar fundamental.

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