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lunes, 4 de mayo de 2026

Ramón Omar Torres: el ingenio argentino «al palo» en Malvinas

La localidad de Monte Caseros, provincia de Corrientes, guarda entre sus vecinos a un hombre cuya historia refleja el ingenio argentino, el valor y la solidaridad de los combatientes de la Guerra de Malvinas. Hoy, gracias al testimonio de su cuñado, Felix Basabilbaso, podemos conocer y compartir la historia de uno de aquellos hombres que lucharon por la Patria como miembros de la Fuerza Aérea Argentina.

Ramón Omar Torres, Suboficial Mayor (R) de la Fuerza Aérea Argentina, fue parte del personal técnico de los aviones Pucará de la III Brigada Aérea Militar de Reconquista. Su participación en el conflicto no fue producto de una convocatoria, sino de un gesto voluntario que lo define: pidió reemplazar a un camarada que atravesaba la angustia de tener a su madre gravemente enferma.
Torres se presentó espontáneamente ante su jefe y solicitó ocupar el lugar de aquel suboficial. Ese acto de extremo humanismo y solidaridad lo llevó a las Islas, donde se desempeñó con compromiso y valentía. Por su participación destacada recibió una condecoración, una “Medalla Honor al Valor en Combate”, reconocimiento que lo acompaña tras su retiro.

Medalla de Honor al valor en combate, otorgada al Suboficial Mayor (R) Ramón Omar Torres.

El tractor lanza cohetes: ingenio argentino «al palo»
Como es bien sabido, el 1° de mayo de 1982 tuvo lugar el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina, ya que fue la primera vez que los aviones argentinos defendieron nuestra Patria desde el cielo, entrando en combate con una fuerza extranjera. También es bastante conocido el ataque sufrido por las tropas argentinas ese mismo día en la base aérea militar cóndor, el que dejó como resultado un avión Pucará destruido y otros averiados, llevándose además la vida de ocho compatriotas.
Este hecho hubiera dejado devastado el ánimo de cualquier persona normal teniendo en cuenta la situación, sin embargo, Ramón “Yacaré” Torres junto a otros miembros del escuadrón, lejos de darse por vencidos, recuperaron parte del armamento de las aeronaves fuera de servicio y con gran ingenio y pericia montaron una cohetera sobre un tractor agrícola, un Ford 8000, desde donde dispararon unos 200 cohetes repeliendo el accionar enemigo.
Se trata de un acto de relevancia, puesto que ello permitió realizar la defensa de la base, que como dijimos, había sufrido un ataque muy serio, y de no oponer resistencia podría haber caído en poder de los británicos.

Tractor cohetero. Creación del Escuadrón destacado en la Base Aérea Militar Cóndor en las islas

El incidente bajo el Hobart
Sin embargo, la historia del “Yacaré” Torres no termina allí. Su paso por Malvinas tuvo otro episodio que sirve para mostrar el «espíritu de cuerpo» que habita en los miembros de ese escuadrón, y es relatado en el libro: Malvinas, mi historia, de Paulo Mario Mantello. El 8 de mayo, el cielo estaba cerrado y el frío calaba los huesos de los hombres que, pese a todo, continuaban con sus tareas habituales en la base. La tensión era constante: en cualquier momento podía haber un ataque enemigo.
Ese día, varios suboficiales se ocupaban de una tarea particularmente peligrosa: recoger y aislar las granadas beluga que habían quedado esparcidas en los alrededores del bunker. Se trataba de un armamento desconocido para los argentinos, e implicaba un gran riesgo por su capacidad de causar graves daños a la tropa.
En medio de ese clima de alerta, algunos oficiales y suboficiales compartían un mate dentro del bunker, intercambiando anécdotas e intentando encontrar un momento de calma. La charla se interrumpió de golpe con un grito desesperado que venía desde afuera. Al salir, se encontraron con que el suboficial Ramón Omar “Yacaré” Torres había quedado aprisionado bajo un Hobart (en la jerga, simplemente: Hovar), que es una especie de tractor (muy pesado) utilizado para el arranque de los aviones Pucará.

Pucará IA-58 remolcado por un vehículo de arranque aéreo terrestre Hobart

Sin dudarlo, sus compañeros corrieron hacia él. Los dos primeros en llegar intentaron levantar el vehículo a pura fuerza de brazos. El “Hovar” pesaba cerca de cuatro mil kilos, imposible de mover por dos hombres. Pero rápidamente se sumaron más camaradas y, entre ocho o diez, lograron lo impensado: levantar el tractor lo suficiente para liberar a Torres.


El rescate fue exitoso, ya que Torres salió ileso. Sin embargo, el esfuerzo sobrehumano de sus compañeros tuvo consecuencias físicas, dejando secuelas dolorosas que perduraron durante días. Sin embargo nadie quiso mostrar debilidad ni pedir reemplazo, el compromiso era quedarse hasta el final, sin importar las dificultades.
La historia de Ramón Omar Torres es la de un hombre que eligió estar en Malvinas por solidaridad, que enfrentó el peligro y que hoy, desde su lugar, mantiene viva la memoria de un conflicto que marcó a toda la nación.

En la foto, el Suboficial Mayor (R) Ramón Torres a la izquierda. A la derecha, el Comisario Inspector (R) Felix Basabilbaso, quien pidió su pase a retiro un día dos de abril en homenaje a los héroes de Malvinas, al que agradecemos por darnos a conocer esta interesante historia sobre la gesta histórica que reúne a todos los argentinos.

 

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