Por definición, el editorial es un artículo no firmado que expresa la opinión de un medio de comunicación sobre un determinado asunto. Sin embargo, sobre todo en radio y televisión, esto ha dejado de respetarse. Efectivamente, lo que se observa es que, cada programa de radio, televisión, incluyamos también el streaming, tiene su propia “línea editorial”. Parece ser que el tiempo “de aire” disponible está fraccionado en compartimientos estancos, aislados, donde cada conductor o dueño del programa hace su propio editorial.

En nuestro caso, vamos a respetar el significado que da la Real Academia Española al término y buscaremos fijar posición sobre los distintos temas que hacen al acontecer político, económico, social, etc., sustentando estas opiniones en nuestro conocimiento y valores morales y no en especulaciones con objetivos comerciales o populistas, ni en la búsqueda por generar beneficios gracias al tráfico de influencias.
Trabajaremos poniendo el corazón para que el lector obtenga lo mejor de nosotros y cuando nuestra libertad o nuestra integridad no se encuentre a salvo, seguiremos respetando nuestros valores con el respaldado de Dios, fuente de toda razón y justicia.
El tiempo dirá si hicimos bien. Ya Estamos en camino.








