El movimiento Comunión y Liberación nos ha enviado un texto para el análisis y debate sobre la reciente propuesta del gobierno nacional, para derogar Ley de Educación Nacional N°26.206, en favor de la implementación de la Ley de Libertad Educativa: LEA.
Transcribimos aquí los aspectos más importantes del análisis realizado por Flavio Buccino, con la intención de encender la chispa inicial de la curiosidad por saber qué se propone cambiar y porqué. Teniendo en cuenta los antecedentes de la Ley Federal de Educación implementada a la fuerza en los años ’90, por un gobierno de ideas similares a las del actual gobierno nacional, creo que no hará falta soplar para ver el fuego arder.
Invocar a Sarmiento para juzgar la Ley de Libertad Educativa es un riesgo: su figura es el eje de cualquier discusión sobre educación argentina pero el Sarmiento real de sus textos, leyes, instituciones y decisiones concretas, se resiste a ser encajado en categorías contemporáneas. Por eso, hay quienes consideran que la mejor manera de recordar a Sarmiento sea, tal vez, olvidarlo.
(continuación)
4. Cohesión nacional y autonomía curricular
Se subraya que Sarmiento atribuía a la escuela una función decisiva en la construcción de la cohesión nacional y la homogeneidad cívica. La estandarización curricular y metodológica no era, en su proyecto, una restricción a la libertad, sino una herramienta para democratizar la formación ciudadana. Uniformar para igualar, no para disciplinar (al menos en la intención).
Desde esta perspectiva, la amplia autonomía institucional y curricular que habilita la LEA sería una amenaza a la función integradora del sistema educativo.
Esta función homogeneizadora es indiscutible, especialmente en la visión sarmientina de educar al soberano de su época chilena. Pero en la traducción de su política educativa, esta idea no derivó en un monopolio estatal de la educación. Por el contrario, Sarmiento denunciaba la concentración del poder educativo. Civilización, libertad, formas gubernativas, costumbres e instituciones, todo ha cedido su lugar ante la concentración en una sola mano del poder y la influencia (hablaba de la Sociedad de Beneficencia y la Iglesia Católica).
Este rechazo al monopolio estatal centralizado del sistema educativo se expresa en tres planos de reconocimiento: primero, la educación común incluía escuelas privadas con contenidos diferenciados; segundo, la aceptación del artículo 5 de la Constitución reformada en 1860 y la autonomía provincial en programas de estudio y tercero, la inexistencia de un Ministerio nacional con jurisdicción sobre las provincias que colonizara escuelas provinciales (Recordemos que el ministerio nacional de instrucción pública se crea en 1856 para gobernar solamente las escuelas de la Capital y las de los Territorios Nacionales, no las provincias)
Como en la ley 988 y la 1420 lo que se regulaba era un mínimo de instrucción obligatoria (igual que en la LEA), de hecho aceptaba un sistema con contenidos distintos por provincias y también distintos en el plano gobierno nacional.
5. Gobernanza escolar y rol de la familia
Sarmiento defendía una dirección técnica y profesional de las escuelas, sustentada en el normalismo y en la autoridad pedagógica del Estado. Frente a ello, la LEA ampliaría el poder parental, debilitando esa autoridad técnica.
El único matiz es que el poder parental, en Sarmiento, opera mediado por el Consejo Escolar, dirigido por un subinspector profesional, y afirma que: “la ley escrita es letra muerta si el padre no presta para su ejecución el calor de sus simpatías…” Por eso el consejo de familias es la unidad de decisión.
6. Homeschooling
Otro punto central es el reconocimiento del homeschooling por parte de la LEA. Sarmiento habría considerado esta modalidad incompatible con la función social y política de la escuela.
Es discutible. Si bien Sarmiento promovía la escolarización, la educación en el hogar fue aceptada explícitamente tanto en la Ley 988 (art. 6) y en ¡la Ley 1420! (art. 4). No hay razones sólidas para suponer que Sarmiento se opusiese.
En los duros debates de la Ley 1420 no se registran objeciones a la educación en el hogar. Onésimo Leguizamón (el más pro escuela pública, laico y liberal de todos) sostenía que “…la ley tiene que respetar la libertad de que el padre elija la escuela en que debe educarse e instruirse su hijo, o educarlo e instruirlo él mismo”. Dicho hoy, “elija la escuela de sus hijos” sería free school choice: una mirada libertaria.
7. Igualdad de oportunidades frente a competencia
La escuela común era, para Sarmiento, el principal instrumento de igualdad de oportunidades. Desde esa lógica, la competencia entre instituciones promovida por la LEA podría generar segregación. Este punto refiere más a la LEA que a Sarmiento.
La pregunta relevante está vinculada a que el modelo actual no genera igualdad (que en eso estamos de acuerdo todos, ¿no?) ¿Qué diría Sarmiento si la LEA produjera mayor igualdad y que el sistema actual, construido bajo un modelo supuestamente sarmientino?
8. El Estado que Sarmiento imaginó
El ejercicio de la imaginación obliga a pensar la LEA a la luz de una tradición fundacional de la política educativa argentina. En ese marco, su lectura de Sarmiento como defensor de un Estado educador fuerte, activo y con responsabilidad principal en la educación resulta totalmente atendible y a veces certero.
Pero una lectura detenida de los textos y las instituciones efectivamente promovidas por Sarmiento muestra un cuadro más complejo. El Estado que Sarmiento imaginó y defendió no fue un Estado centralizado, jerárquico y monopolizador, sino uno con fuerte capacidad de dirección política y pedagógica, combinado con amplios márgenes de descentralización administrativa, participación local, financiamiento a veces mixto, habilitación a las escuelas particulares y en el hogar y reconocimiento de la iniciativa social y familiar.
Eso implica una pregunta más: ¿Sarmiento habría visto con simpatía la Ley de Libertad Educativa?
El tipo era tan pero tan groso que con algo disruptivo seguro que nos estaría molestando a todos.
- Leé el proyecto de ley completo: Ley de Libertad Educativa 2025








