El desarrollo industrial de la ciudad de Santa Fe depende fuertemente de la respuesta que la ciudad pueda dar a la demanda energética.
Una verdadera política de promoción industrial debe contemplar la necesidad de que la ciudad sea competitiva frente a otras, lo que se logra ayudando a bajar los costos de las empresas, cuestión en donde la provisión de energía e infraestructura de transporte resultan fundamentales. Sintéticamente podemos decir que la economía pasa por la energía.
Ahora bien, para el diseño de políticas públicas en este sector deben tenerse en cuenta una serie de criterios importantes. Todo proyecto energético debe partir de la demanda, éste es el pilar fundamental.
La industria necesita energía de alta calidad, ya que es una demanda exigente, requiriendo calor a altas temperaturas. En contraposición, el sector domiciliario demanda energía de baja calidad (demanda poco exigente, que requiere calor a bajas temperaturas), por lo tanto no tiene sentido calefaccionarse con energía eléctrica.
Como dijimos, antes de proyectar un sistema de generación y comercialización de energía, debemos tener bien en claro cuáles son las características de la demanda que se pretende satisfacer. Por ello, para desarrollar una política energética responsable, ante todo es fundamental contar con datos estadísticos sobre el tipo de consumo de energía. Luego debemos pensar en un esquema, basado en 4 puntos:
- Eficiencia energética
- Cogeneración
- Energías renovables
- Generación distribuida
1- Medidas para mejorar la eficiencia energética, son por ejemplo la promoción del uso de lámparas de bajo consumo, led, sensores de presencia, la construcción de unidades habitacionales bioclimáticas con climatizadores eficientes. Es importante no confundir eficiencia con ahorro o suficiencia.
Mediante la eficiencia energética se busca satisfacer las necesidades de confort utilizando menos energía. Con el ahorro energético se busca disminuir el consumo, lo cual afecta directamente al confort.
A través de la suficiencia energética se pretende emplear la energía en aquellas aplicaciones necesarias, lo cual implica realizar un análisis subjetivo para determinar qué consumo es prioritario.
2- La Cogeneración es la producción combinada de energía eléctrica y calor, lo que conduce a ahorros de energía primaria del orden del 30% (es decir petróleo, hidroenergía, biomasa, gas, carbón, nuclear).
Para poder aplicar la cogeneración y lograr esto, son requisitos:
a) Simultaneidad entre la demanda eléctrica y térmica.
b) Compatibilidad entre las temperaturas obtenida y necesaria.
3- Las energías renovables se caracterizan por la producción de calor, trabajo mecánico y energía eléctrica con altos costos de sistemas de captación y transformación (alto costo inicial), bajos costos de operación, y bajo impacto ambiental empleando recursos de baja densidad.
La sociedad y su sistema económico están pensados y desarrollados en función de los combustibles fósiles, es decir fuentes de alta densidad energética. Es un error pensar en reemplazarlos por fuentes de energías renovables. Debe trabajarse en forma integrada con ambos tipos de energías primarias.
4- La generación distribuida implica la generación de energía eléctrica en pequeñas unidades de autoproducción distribuidas geográficamente, donde cualquier empresa o familia puede ser productora de Energía Eléctrica y vender los excedentes de su propio consumo.
En este esquema cualquier empresa o particular puede transformarse en generador de energía eléctrica, y dependiendo del sistema empleado, puede incluso aprovechar el calor residual.
Para lograr implementar estos cambios, es necesario tener la mente abierta a los desarrollos tecnológicos y romper con las resistencias lógicas de aquellos que ponen trabas a las innovaciones. Si bien no es algo fácil de lograr, tampoco es imposible, ya que los equipos para implementar el esquema enunciado ya se encuentran en el mercado.
Todo proyecto energético debe contemplar una viabilidad económica-financiera, una viabilidad ambiental y una viabilidad técnica, abordado con una mirada global, integrada y sin fundamentalismos.
No se trata de competir entre una u otra forma de energía, sino de aprovechar las ventajas de cada fuente en base a nuestros distintos tipos de demandas.
Debe comprenderse que no es posible dilucidar cuál es el tipo de energía que va a solucionar el problema energético. No podemos mal gastar nuestros recursos dinerarios ni nuestro tiempo, buscado y tratando de justificar con tediosos análisis científicos cual es la clase de energía que es más conveniente desarrollar o explotar. En esto, no existe la solución única.
Se trata de tener la capacidad de trabajar interdisciplinariamente para lograr la complementariedad entre cada subsistema de generación, e integrarlos para nuestro mayor provecho.
Es ahí donde tenemos que poner nuestra energía. Si logramos esto, la ciudad de Santa Fe tendrá la oportunidad de dar competitividad a las empresas radicadas o a radicarse y a su vez, las familias tendrán la posibilidad de ahorrar dinero.











