Periodismo de veras

domingo, 31 de mayo de 2026
Dirigentes políticos de Santa Fe y la metáfora de la basura política santafesina

Origen y subsistencia de la basura política santafesina (parte 1)

Para entender la política santafesina en el presente, es preciso plantear analogías con un par de mecanismos propios de la naturaleza. El primero es un proceso biológico en el cual intervienen varios grupos de bacterias que sobreviven alimentándose de sus mismos residuos metabólicos, actuando en forma cooperativa. El segundo, es aquél donde un determinado organismo produce ciertos bioquímicos que impiden el nacimiento o supervivencia de otros seres vivos a su alrededor.

Quienes han nacido en el nuevo milenio probablemente no conozcan otra forma de hacer política y periodismo que aquella que contemplan día a día a medida que desarrollan sus actividades: ir a la escuela, a trabajar, a practicar algún deporte, o estudiar alguna carrera universitaria.

Salen de su casa caminando por el barro después de una lluviecita de 20 mm, llegan a la parada del colectivo, esperan pacientemente media hora, o más, para poder tener transporte y demoran una hora en llegar a su trabajo, la escuela, el club. Para volver, sufren otra peripecia similar, con la diferencia de que están doblemente cansados y cada minuto de demora es “cada vez más pesado”.

Sin embargo, al otro día podrán ver y/o escuchar en los noticieros que los anegamientos en la ciudad fueron debido a lluvias extraordinarias producto del cambio climático y que, más allá de todo, el gobierno ha hecho ingentes esfuerzos para mantener funcionando el sistema de transporte urbano de pasajeros, a pesar de la quita de subsidios.
La pregunta que cabría hacerle a este funcionario elegido para tener pantalla en este turno, sería tan obvia cómo incómoda: ¿usted está hablando en serio?

Agregando: esa lluvia no fue extraordinaria, el trabajo que hicieron con la motoniveladora la semana pasada está mal hecho, por eso hay tanto barro y el transporte urbano de pasajeros funcionaba mal desde antes de que saquen los subsidios. ¿Hasta cuándo piensan burlarse de los vecinos?

Pero esto nunca ocurrirá. La pregunta molesta nunca llegará. Todo lo contrario, la nota será cerrada prácticamente con un aplauso y el vecino sentirá que le falta el aire ante la impotencia de no poder expresar lo que siente, porque tampoco hay libertad de expresión, pues aparecerá “un vecino”, que es “puntero” o “referente” barrial de un fulano del gobierno, que dará testimonio frente a cámaras y micrófonos de lo bien que está trabajando el gobierno local, como si fuera un habitante más del barrio.

Esto sucede porque se ha creado un ecosistema propicio para que este tipo de cosas pasen. Si al vecino que es una persona de bien, cuando escucha esto le falta el aire, no es casualidad. Es en realidad la falta de oxígeno lo que permite que se desarrollen ciertos grupos de organismos, que trabajan en forma cooperativa para asegurar su propia subsistencia.

Como en un biodigestor

Seguramente el lector habrá escuchado alguna vez que los biodigestores sirven para generar biogás y que para ello pueden utilizarse los restos de comida que la gente tira a la basura. Pues así es. Si colocamos los restos de comida, es decir residuos orgánicos, dentro de un tanque cerrado herméticamente (biodigestor) se desarrollará un proceso llamado biodigestión y se producirá biogás. Para esto actuarán varios grupos de bacterias, donde cada uno de ellos sobrevive gracias a lo que excreta otro grupo. La digestión anaeróbica o biodigestión, es un proceso biológico mediante el cual el residuo metabólico de un tipo de bacteria es utilizado como alimento por otro grupo bacteriano, los cuales sobreviven de esta manera en forma cooperativa en un ambiente sin oxígeno (anaeróbico).

Es curioso observar el parecido de este proceso natural con el modo en que se hace la política de hoy en día. No hay depredadores. Ningún grupo prevalece sobre el otro, ya que todos se necesitan mutuamente para sobrevivir, aunque esto implique que ninguna persona pueda existir en este ecosistema, donde lo único que se produce en un gas con olor a huevo podrido (esto es por el ácido sulfhídrico que contiene el biogás). No hay opositores reales, ya que los que hoy figuran como oposición fueron gobierno en los años noventa, y sólo por levantar la voz podrían despertar decenas de causas “guardadas” en el olvido.

Los políticos sobreviven vendiendo humo, anunciando obras que no se hacen, o que si se hacen no sirven, o se hacen mal, y la propaganda del producto que venden se ofrece en ciertos medios de comunicación, que son los partícipes necesarios al momento de ejecutar esta gran mentira. Si esos medios de comunicación cumplen este rol en forma gratuita o no, queda a la libre interpretación del lector. Indudablemente, dichos medios algún beneficio obtienen, ya que hay una gran cantidad de experiodistas televisivos y radiales que han formado y/o forman parte de alguna repartición pública, ostentando cargos electivos o no.

La aparición de estos personajes mediáticos no es casual. Es gente que “tiene pantalla”, es gente conocida, y es lo que los políticos necesitan para ganar elecciones ante la inexistencia fáctica de los partidos políticos, que sólo son un papelito donde consta su personería jurídica, pero que adolecen de trabajo militante dentro de una estructura y organización partidaria orientada a solucionar alguno de los problemas de la sociedad.

No crece nada a su alrededor

Para entender lo que estamos comentando podemos analizar otro fenómeno natural, el que se verifica cuando un determinado organismo produce ciertos bioquímicos que influyen en el nacimiento o supervivencia de otro organismo. Se trata de la alelopatía. Así pues, el típico político argentino, aunque cuente con un pequeño puñado de seguidores, nunca permitirá que se desarrolle el potencial político de ninguno de ellos. Tratará de usarlo para conseguir sus objetivos personales, en principio perpetuarse en algún cargo, y luego acomodará a varios de sus familiares en el ejecutivo, y/o en el legislativo y/o el poder judicial. En términos bióticos podríamos decir que ninguno de estos vegetales alelopáticos permitirá que crezca nada a su alrededor, salvo los de su misma especie.

Es así como se entiende la inexistencia de partidos políticos y la ruptura del sistema democrático, ante la mirada interesada de quienes deben impartir justicia, quienes tienen todo el panorama a la vista y sin embargo no hacen nada. Queda a consideración del lector interpretar si lo hacen por algún interés político, es decir, para recibir una parte de la torta, o no.

(continuará)

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