Fuente: Soberanía Nacional, LT9 Radio Brigadier López.
El nombre dado a la instalación de tiro modificada del sistema de armas Exocet Mar-Mar 38 resulta paradógico, ya que si bien puede considerarse un hito dentro de la Ingeniería argentina fue bautizado por sus desarrolladores como Instalación de Tiro Berreta.
Esta singular denominación surgió luego de que dos estudiantes de ingeniería de 24 y 22 años de edad, Luis Torelli y Antonio Shugt, lograran configurar un sistema de armas originalmente concebido para operar montado en un buque, en un sistema tierra-mar, lo cual fue realizado en cuestión de días y con recursos que además de limitados no eran ni por lejos, los más adecuados.
El rol del Ingeniero Torelli en 1982
Luis Torelli, nacido en Punta Alta y formado como técnico electrónico, se encontraba cursando la carrera de ingeniería electricista en la UTN de Bahía Blanca, al tiempo que se desempeñaba en la Base Naval Puerto Belgrano, en el taller de armas, división misiles. Una vez desatado el conflicto con Gran Bretaña, su primera labor fue realizar el mantenimiento de los buques que se encontraban a disposición para afrontarlo. Tiempo más tarde, en mayo, tras el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, desde Buenos Aires llegó una orden, en la que se encomendaba al capitán Pérez planificar una estrategia para lanzar un misil desde tierra. Lo que se buscaba con esto eran alternativas para contrarrestar los ataques nocturnos de los ingleses sobre Puerto Argentino. Fue entonces cuando el capitán Pérez convocó a Torelli y a su compañero Antonio Shugt, para estudiar la posibilidad de lanzar misiles MM-38 desde tierra, algo que hasta ese momento no existía, ni se creía que fuera posible, cuestión admitida por los propios fabricantes de los misiles Exocet (Fábrica Aeroespacial de Francia).
El desafío era enorme y parecía imposible, pues debían retirar los equipos de los buques, trasladarlos y adaptarlos a una instalación terrestre. Durante tres días, analizaron la documentación del sistema para identificar qué componentes eran indispensables y cuáles podían reemplazarse con soluciones caseras. Tras pruebas en simuladores y equipos de control, comprobaron que el proyecto era viable.

Luego de recibir autorización oficial, desmontaron equipos de un buque y construyeron el resto con ingenio: utilizaron un generador Westinghouse para la energía, y una rampa improvisada sobre un acoplado como unidad de lanzamiento.

La operación fue secreta y contrarreloj. A fines de mayo, los equipos llegaron a Malvinas; y pese a fallas iniciales por problemas de conexión, lograron poner en funcionamiento el sistema. El 12 de junio, en la madrugada, se produjo el lanzamiento exitoso contra el destructor HMS Glamorgan. El misil impactó en la popa, causando daños significativos.
Torelli comenta que hubo tres intentos de lanzamiento: el primero falló por una mala conexión, el segundo por error en la transmisión de coordenadas, lo que causó que el misil no se dirija al blanco; y el tercero fue el definitivo, cuando el radar logró detectar un blanco que se encontraba aproximadamente a unos 20 kilómetros.
El sello argentino en el nombre
Torelli relata que el capitán Pérez les ponía mucha presión durante la construcción, desde un principio quedó marcada la frase: “esto es para ayer”. Luis y su compañero trabajaban contrarreloj, no podían creer que estuvieran armando semejante dispositivo con equipamiento tan improvisado, y constantemente decían “esto es una berretada”. Asique, mientras otros sistemas eran denominados bajo siglas como ITS (Instalación de Tiro Estándar) o ITA (Instalación de Tiro Aerotransportada), los técnicos argentinos bautizaron con ironía su creación como ITB: Instalación de Tiro Berreta.

La historia de la Instalación de Tiro Berreta es más que un episodio técnico, es una muestra de la creatividad y el compromiso patriótico que podemos mostrar los argentinos trabajando en condiciones extremas. Luis Torelli y Antonio Shugt probaron que, incluso en medio de la adversidad, el ingenio argentino permitió crear una herramienta de combate.









